lunes 21 de septiembre de 2009

El rebaño


Nunca fue oveja,
tampoco fue cabra...
tan sólo,
una chiva loca.

lunes 13 de julio de 2009

De perdonar lo imperdonable

“Nadie nos enseña a ser padres”.

Algunos comentan esta frase que, aunque trillada, podría, sólo podría, ser motivo de justificación, porque el hecho de que nadie les enseñe no quiere decir que puedan ir por la vida, por la de sus hijos, claro está, experimentando y provocando secuelas sicológicas en muchos casos irreparables. ¡Las consecuencias de ser en la infancia, aunque en algunos casos se prolongue, la parasitosis de los padres!

El “no” está prohibido… y otras cosas también.

¿Cómo dices ese vestido “no” lo quiero?, ni modo que vayas desnuda por el camino (aunque en algunos casos sería menos indigno). ¿Cómo dices “no” me peines así?, si eres “mujercita”, aguantas los jalones, el limón, los ojos de chinito y “¡te callas!”. Si eres “hombrecito” tampoco exclamas “no” quiero el pelo a la brush, te bebes tus lágrimas, que también están prohibidas, y “¡te callas!”.

El paradigma es cómo los seres que te dieron la vida, tu "madresanta" y tu "padreroe", quienes se supone que “quiiiieren lo mejoooor para ti”, actúen peor que tus pequeños enemigos, también, conejillos de indias. Te dejen solo, ¡y no sólo te dejen solo!, ¡no!, además de solo en condiciones vulnerables: ridículo, ridículo, ridículo.

La reflexión de perdonar lo imperdonable, cuando eres benévolo y desmemoriado, fue inspirada en dos niñas, bueno, en tres.



Primer caso. Internacional: La Tetita.



¿Les suena? Esta chamaca de nombre Wendy Sulca tiene unos agudos que ya quisieran algunas mezzo o contraaltos, simplemente envidiables. Dignos de una Callas o Netrebko. Y, claro, la pérfida madre de esta peruanita no podía dejar de exhibirlos (Aquí).

“La Tetita” orgullosamente expone en una entrevista que su mamacita fue quien le compuso con empeño su canción, cuya letra remite a los pensamientos de un enfermo sexual. Yo me pregunto, ¿por qué causarle tal daño?, (bueno, pueque sea pura envidia, pues, más de 2 millones de visitas en Youtube le han dado el renombre que ya quisiera yo).
¿Será acaso un problema auditivo, visual o mental de la madre? Naaaa… ¡Maldad pura! Y, de paso, y no conforme, exhibe al otro chamaquito que dista mucho de ser un Billy Elliot.

Simple o complejamente IMPERDONABLE.

Segundo caso. Nacional. La niña del PRD. ¿Propaganda o contrapropaganda?



Esta chamaca trenzuda, que casi, sólo casi, tiene unos agudos como los de la Sulca, en poco tiempo logró aparecer en los medios provocando, quizá, junto con el mal gobierno, las diferencias del partido y el apoyo de AMLO al PT, que algunos dejaran de votar por el sol azteca. ¿Propaganda o contrapropaganda? El PRI debe amarla.
Bueno, dejemos las especulaciones a un lado y… “coooorre video”.

Ya han de sentirse orgullosos los padres de esta pequeña(quien ya cuenta con sus fans en facebook, sí, fans que crearon el grupo “Odio a la escuincla trenzuda que sale en los anuncios nacos del PRD”) de haber provocado tal desprecio hacia la infante y de fomentar la falta de memoria de los connacionales que ahí van de vuelta a votar por el Revolucionario Institucional.

Simple o complejamente IMPERDONABLE.

Tercer caso. Personal: MEMA83(…), o sea, yo
Y es que esta ex niña fue víctima de las peores vejaciones, resultado del nulo sentido de la estética de su progenitora. Con dotes artísticos, que jamás pudieron ser desarrollados gracias al “no” que ella no podía emitir pero clarito escuchaba, vio limitada y violentada su incansable lucha por la exaltación de la belleza y, en cambio, tuvo que vivir su infancia cual si fuera ciega; bueno, era miope, pero no era para tanto.

O sea, ¿a quién se le ocurrió peinarla así y sin cuidar su combinación?
R: A su madre.



¿A quién se le ocurrió ponerle ese vestido? Dejen el vestido, ¡los anteojos!
R: A su madre.



¿A quién se le ocurrió ponerle calzones abajo del traje de baño, justo cuando debía verse linda para socializar decentemente?
R: A su madre.



Simple o complejamente IMPERDONABLE.

¡Gracias papás!

PD1. ¡Por favor, una guía para padres! Mmmm… ¡era broma Martita! Preferible el progenitor analfabetismo progenitor.

PD2. Cualquier tono de rencor y odio es simple terapia. Amo a mis papás, a pesar de sus gustos que me provocaban disgustos.

PD3. Pssst… ya saquen sus fotos, ¿no?

*****************
Pasando a otras cosas y respondiendo, bastante taarde, a la petición que hiciera la Pricesa de la Dulce Pena (y de paso aprovechándome de ésto para que borren de su mente las dulces penas de mi infancia), subo la foto número 4 de la carpeta 4, como lo solicitó la Princesa (por fortuna pidió la 4 y no la 5, pues la otra resulta pornográfica).
Sí, lo siento, en mi máquina hay 5 álbumes y en el 3 y el 4 sólo aparezco yo.
¡Maldito EGO!



Bueno, el jueguito era el siguiente, según lo explicó La Princesa:
1.- Ve a la cuarta carpeta en tu computadora, donde almacenes tus fotografías
2.- Elige la cuarta fotografía de esa carpeta
3.- Explica la fotografía
4.- Escoge a 4 personas para que hagan lo mismo

Explicación: Yo sacándome una foto provocativa deseosa de verme sexy (tratando de enfrentar los demonios de mi infancia, BROMA).

Como debo ir a dormir en este momento, dejo pendiente el paso 4.

domingo 17 de mayo de 2009

Mario Benedetti

Los poetas no deberían dejarnos, los necesitamos, aunque, querido Mario, tú eres inmortal.



No obstante lo conocido y cantado de este poema, lo comparto como símbolo del aplauso con el que despido al querido escritor:

YO NO TE PIDO

Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
sólo te pido que mi espacio
llenes con tu luz.

Yo no te pido que me firmes
diez papeles grises para amar
sólo te pido que tú quieras
las palomas que suelo mirar.

De lo pasado no lo voy a negar
el futuro algún día llegará
y del presente
qué le importa a la gente
si es que siempre van a hablar.

Sigue llenando este minuto
de razones para respirar
no me complazcas, no te niegues
no hables por hablar.

Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
sólo te pido que mi espacio
llenes con tu luz.

martes 5 de mayo de 2009

Sobre las confesiones, digo, las confusiones

Dedicado a Jazz

Uno de los "chinos-japoneses" que inventó la confusión, dijo, en resumen, Giouse Cozzarelli, aspirante a Miss Panamá, luego de que le preguntaran quién fue Confucio.

Aquí

Obviamente, mostró su incultura, pero, a ver, queridos lectores, ¿quién fue Confucio? ¡Ah!, ¿verdad?
Sí, ya sé, contestarán: “quien ‘inventó’ el Confucianismo (o Confucionismo, para no confundir)”, pero, a ver, queridos lectores, profundicemos, ¿qué es el Confucianismo? ¡Ah!, ¿verdad?
Sí, sí, ya sé que también lo saben...
En fin, el caso es que este episodio me recordó algunas “confuciones” (de Confucio), de las que he sido testigo y, en algúuuun momento, la mismísima autora.

Ejemplos:

1.- Mi Amiga: Sí, los escritores latinoamericanos son muy buenos, ahí está Borgetti (futbolista), le explicaba a un guapo compañero suyo, con pretensiones literarias, haciendo alusión al autor de “La Tregua”: Mario Benedetti.
Guapo compañero suyo, con pretensiones literarias: ¡¿?!

2.- En el metro, mi amigo, al oír a todo volumen “nene, nene ¿qué vas a ser, cuando seas grande?”, me confesó:
Amigo: A mi nunca me gustó Mariano Azuela, ¿a ti?
Yo: Pues a mi “Los de Abajo” me gusta mucho.
Amigo: ¡Ah! Perdón, quise decir, Laureano Brizuela.
Yo: ¡¿?!

3.- Desconocido: Me gustan los poemas de Jaime Sabina.
Conocido: ¡¿?!

4.- Entrañable: Sí, ya ves el activismo de Nelson Ned (cantante y compositor brasileño) y sus repercusiones en Sudáfrica.
Yo: ¡Hablas de Nelson, alias “Ned”, Mandela?

5.- Yo: Me gusta mucho el poeta Juan Ramón de la Fuente (ex Rector de la UNAM).
Él: ¡Será Juan Ramón Jiménez?

Y la 6.- que “no es lo mismo, pero es igual”, diría Silvio, y no el buen periodista Pratto (no hay que confundir), sino Rodríguez.
En clase de Ensayo Contemporáneo, en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.
Penella, maestra: ¿Queeé es el ensayo?, por ejemplo, ¿qué ensayos les gustan?
Alumna con pretensiones ensayísticas: Pues, el “Ensayo sobre la Ceguera”, de Saramago.
Alumnos, con pretensiones novelísticas: ¡¿?!

7.-
La tuya…

jueves 30 de abril de 2009

"La venganza de los puercos"

Basado en la hipótesis de mi hermano.
El ecologista.


¡Que "mala" foto! Tomada de aquí.

lunes 27 de abril de 2009

La influencia que la influenza provoca

Es el tema de todos:
De funcionarios mexicanos y organismos internacionales; de medios de comunicación nacionales y de países lejanos; de habitantes del interior de la República y de la Ciudad.
De los usuarios del transporte público que nombran el virus y lo maldicen.
De vecinos asustados que aseguran tener los síntomas y, aunque en menor grado, “qué tal que”, justifican.
De mi mamá que corrió a comprarme un tapabocas que, según ella, es “especial” porque contiene un fierrito que permite que se ajuste perfectamente a mi nariz, y que, exclamó, no le costó a 2 por $5, como los comunes y corrientes (aunque claro que no superó esa cantidad y no es taaan “especial”, pues, para como están las cosas, bien lo pudo comprar a $50, con alguno de los tipos que agarraron por avarientamente lucrar con el miedo y la necesidad ajena).
Y mío, que escribo este post.

La influenza es… lo que ustedes ya saben (y si no saben, pues den click aquí: ¿Qué es la influenza? ), pero la influenza que se expande en la ciudad es la porcina, una mutación para la que aún no hay vacuna.
El caso es que ésta ha provocado pavor y desconfianza, polémica y preocupación.

A continuación, un estudio sociológico realizado, nada más y nada menos que por mí, sobre el comportamiento de las masas, clasificadas por grupos sociales:

1.- El cuarenteno: no sale de casa y, aún dentro, trae puesto el tapabocas, corre a los visitantes de su hogar, no sin antes negarles el saludo, el beso y/o abrazo.

2.- El precavido: realiza sus actividades previniendo. Todo con mesura. Se dirige a los lugares estrictamente necesarios, además de atender las medidas que recomienda la Ssa.

3.- El apocalíptico: asegura que la realidad es más cruenta de lo que se cuenta, que es mayor el número de muertos y que, además, se agravará, pues el Gobierno oculta para no asustar… que la próxima “peste negra” está en la puerta de la esquina.

4.- El cínico: éste es el que tiene más variables:

a) Analítico basado en el recuerdo. Comenta que es una farsa del gobierno, algo parecido al “Chupacabras” o, quizá, como el ántrax y la correspondencia, pues qué casualidad que se presente a días del puente del 1 de mayo, esto, para no afectar tanto las actividades escolares, que, finalmente, son lo que menos importa.

b) Naturista. Piensa que el virus tiene como fin último fortalecer la industria farmaceútica.

c) Grillo. Piensa que es sólo un distractor, pues se acercan elecciones.

d) Oposición. Afirma que el virus busca desviar la atención de los temas de importancia en la agenda nacional.

e) Visitador económico. Cuestiona sobre el préstamo del Banco Mundial y a dónde irá a parar.

f) Antiterrorista. Habla sobre terrorismo bacteriológico.

g) Preguntones: Los que cuestionan todo, como el Blogger Pechocho, que pregunta si éste es acaso el “catarrito” que vaticinó Carstens.

5.- El funcionario: asegura que la situación es muy grave y que nadie debe salir de casa sin tapabocas, que deben lavarse las manos no sólo antes de comer y después de ir al baño, sino siempre que puedan y lo recuerden (aunque no emiten recomendaciones para los habitantes de algunas delegaciones, como Iztapalapa, quienes, seguro no es que lo olviden, se nieguen o sean anarquistas, simplemente, no hay agua).

6.- Periódicos y periodistas: proporcionan la versión oficial. En las redacciones se encuentran ocupados por la transmisión de la información que, aunque básica, no está exenta de errores, ejemplifiquémoslo con El Universal:


¿Infulencia, influencia?

7.-Mordaces populacheros: concentrados en sus novedosas creaciones, ejemplo:
La cumbia de la influenza
Aquí


De este grupo se desprenden tres subgrupos, a) los que miran la creación musical y aportan su muy estructurada crítica:



b) los que se indignan:



y c) los que se admiran:


8.- Atolondrados: Los que llaman influencia a la influenza (incluidos algunos redactores de periódicos y algunos comentaristas de youtube que no sólo no escriben bien el nombre, sino que tampoco tienen idea de ortografía); los que se ponen el tapabocas dejando la nariz descubierta para poder respirar el virus; los que lo usan de collar; los que, juro que lo vi, se besan con éste puesto y los que, seguro pasa, olvidan que lo traen a la hora de la comida.

9.- Víctimas y familiares de víctimas muertos: Los que pueden dar fe de la legalidad de este virus porcino.

10. Yo: Confundida ante las versiones y la situación, pero con el tapabocas bien puesto.

11.- Tú y tu opinión…

viernes 17 de abril de 2009

De cómo terminé cosiendo botones y cargando rumbo a la secundaria una regla-escuadra que medía casi lo mismo que yo

¡Corte y confección, no se hable más!”, exclamaba mi madre, mientras lágrimas de tristeza y rabia mojaban mis mejillas ya de por sí bien mojadas.
Y es que, decía, era un excelente taller que lograría que pronto confeccionara vestidos, blusas y hasta los calzones de la familia. Claro, sus fantasías se acabaron luego de que bimestralmente se afectara mi promedio gracias a los 6 y 7 que, con esfuerzo, lograba en la materia.
Los fines de semana la constante era el dolor en las yemas de mis dedos, debido a los piquetes que me metían los alfileres. Mis miopes ojos, con 4.5 dioptrías y con 1.5 de astigmatismo, resultaron también perjudicados gracias al esfuerzo extremo por enfocar, en busca de que el hilo pasara justo en medio del hoyito de la aguja y que, armoniosamente cosido, formara primorosas prendas de vestir.
Recuerdos. Yo quería cocina… sufrí tanto durante tres años al ver frustrada mi prematura vocación (de haber tomado los viernes las tres horas del taller, ahora, al googlear mi nombre, las páginas que se desprenden harían alusión a mí y no a mi tocaya oaxaqueña, famosa chef experta en comida prehispánica).
Que si la Lechera no la da la Conasupo… que si los huevos… que si la carne… ¡que si el chupacabras!, argumentaban en mi casa.
¡Gracias economía familiar! ¡Gracias crisis del 94! ¡Gracias Salinas de Gortari (te la pelaste, pelón)!


Simplemente complicado. La fuerza del sino me tendía una jugarreta.
¿Carpintería? No era lo mío. ¿Dibujo técnico? ¡Tampoco!
Así que fui por mis reglas, compré los papeles para mis trazos, adquirí algunos retazos de tela arrumbados en una Parisina y descolgué la cortina con figuras de leones y panteras que resultaría en un vestido de vanguardia, aún sin proponérmelo.
El primer año hice una pijama para mi herma de 11 meses, que terminó como trapo de mesa, y no por lo fea que era, pues ante tal crisis la estética era lo de menos, sino por las costuras tan gruesas que a ella le provocaron irritación de piel y a mí un tremebundo 6 en la boleta.
Esther González, mi maestra, se ponía como energúmeno cada vez que no hacía las cosas como me indicaba, o sea, siempre… “¡te estás yendo chueco niña, así nunca podrás hacer ni un dobladillo!”, “¡ya rompiste la aguja de la máquina, para el próximo viernes deberás traer cinco, a ver si eres más cuidadosa, así en lugar de ganar vas a perder!… ¡que no aprietes tan fuerte el pedal!”, gritaba, mientras me explicaba cuán remunerable podía ser el oficio.
Yo, no hacía más que imaginar cuál sería mi futuro.

Mmmmmm...

... pos como que no.

Mmmmmm...

... pos como que sí

En fin, el caso es que tres años después de terminar el segundo grado aún portaba el vestido felino que, tiempo después, terminó o empezó, insólitamente, en manos de una amante de la jungla, quien lo adquirió en una venta de banqueta.
El tercer año escolar, ya resignada, diseñé una decente falda de cuadritos, color verde, que se convirtió en la envidia de mis compañeras de la secu y, más tarde, del Colegio de Ciencias y Humanidades, plantel Sur, institución que alejó mi vida de la manufactura… ¡para mi fortuna!